2005
Emancipación masculina
Aún así todavía estamos en los primeros pasos, porque aún cuando vemos a una mujer conduciendo una guagua (autobús para los no canarioparlantes), nos giramos y le decimos al amigo que viene detrás mira tio es una mujer, como si nuestro amigo no pudiese el solito determinar eso.
Pero yo personalmente creo que la emancipación femenina no llegará a mucho mientras los hombres no decidan también emanciparse de las mujeres. Si, como lo leen, hoy un hombre para que la ropa llegue al armario, se doble y se ponga en las perchas, necesita de la mujer, el por si solo va metiendo la ropa sucia en la cesta que le corresponde, eso son los más avanzados, los demás simplemente la tiran encima de alguna silla de la casa y cuando tenga que darle la vuelta a los calzoncillos para tener ropa interior es cuando se pregunto que es lo que ha pasado. Y claro pensará que la lavadora está rota, llamará al técnico y este le dirá que está todo en orden mientras abre la puerta de la lavadora y saca el compartimento donde se pone el jabón y el suavizante, el hombre exclamará con cierto enfadado que qué es lo que acaba de hacerle a su lavadora.
El homo erectus machitoide de nuestra era es ese que se levanta en mitad de la noche, corta pan, llenándolo todo de migas, y tras untar mantequilla en el susodicho, meterá el cuchillo que aún está lleno de mantequilla en la mermelada dejando esta llena de mantequilla y dejándola hecha una mierda, y luego decidirá prepararse otro tentenpié y meterá el cuchillo lleno de mermelada en la mantequilla, vamos que deja todo hecho un asco. Cuando está saciado el ser con los pies delcalzos a los que se le pegan todas las migas repartiéndolas por toda la casa, incluso dejando restos entre las sábanas, se va a dormir de nuevo dejando todo ahí tirado, el utensilio y la mantequilla que parece mermelada y la mermelada que parece mantequilla y no pasa nada.
Los que hemos tenido la experiencia de compartir piso con otros hombres hemos podido apreciar como acaban esas casas. Hay que decir que son un lugar muy ameno y divertido pues siempre hay gente, la casa parece el bar de la esquina, todo el mundo está ahí, eso es lo bonito. Pero cuando vas al baño porque la vejiga te va a explotar y descubres que el baño de tu casa también se parece al del bar de la esquina todo esto empieza a perder su esplendor. Tener que mear a tres pasos del water en tu propia casa no es muy divertido, y menos aún ver que el piso de azulejos blancos se ha teñido de un extraño color amarillo.
En las convivencias de hombres, lo mejor es la nevera, hay unos yogures caducados desde hace 3 meses los cuales ya tienen vida propia, son un cultivo de hongos alucinojenos, que como venga un día la policía te meten preso por estar en posesión de estupefacientes.
Y hablando de convivencias de hombre, ¿quien no se ha quedado sólo unos días con su padre? Nunca en tu vida vas a pasar tanta hambre, de pizzas congeladas y encima quemadas a más no poder es el desayuno, almuerzo y cena, pero eso es porque tú no sabes nada de cocina, porque esa pizza no está quemada, está crujientita, al menos eso dice tu padre. Y cuando ya no hay platos pues se pone la galleta de chocolate, perdón la pizza, sobre un poco de papel albal y ya está.
¿Por qué creen que se han inventado los platos, vasos y cubiertos plásticos? Para que los hombres solteros puedan sobrevivir sin mayores problemas de envenenamiento por reutilizar platos sucios.
Así es que nosotros, los hijos, nos entra el pánico de sólo pensar que nuestra madre se tiene que ir unos días. Así es que las mujeres se tienen que emancipar, claro que sí, pero los hombres también, porque aún queda mucho por hacer para que realmente haya igualdad, porque mientras los padres sigan diciendo que sus pizzas son crujientes, los hijos e hijas seguirán pidiendo a sus madres que les prepare algo de comer. Así es que las mujeres tienen que seguir con su plan de emancipación, pero los hombres también, sobre todo porque si no lo hacen los últimos, en las convivencias de parejas, los hombres aguantan mucho más la suciedad que las mujeres, y al final estás terminarán limpiando y recogiendo por asco y el marido, novio o lo que sea saldrá ganando, es por eso que tienen que poner ambos un poco de su parte, así todo será mucho más fácil.
Yo ya he dado el primer paso, soy un amo de casa profesional, mantego mi casa limpia, cocino, incluso he hecho un curso de cocina, y me va muy bien.
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Comments (3 Responses)
la emancipacion masculina con respecto al padre, es
la emancipacion masculina con respecto al padre debe ser una necesidad imperiosa, ya que nos estamos quedando sin espacio vital.la mujer y los/las hijas/hijos nos lo estan quitando sin querer en algunos casos y queriendo en otros ese espacio vital.¿que hacer ante esta situacion?to be or not to be esa es la cuetion y creo que la cuestion esta funsamentalmente en la economica que en este caso pudiera ser liberadora para poder encontrar esos espacios vitales
La verdad es que tienes mucha razón en lo que dices. No obstante no hay que ser catastrofista. Poco a poco la sociedad va avanzando y en las grandes ciudades cada vez más, hombre y mujeres se reparten de forma equitativa las tareas domésticas.
En mi caso yo vivo con mi mujer y nos repartimos perfectamente la faena. Por ejemplo, la cocina es mía. Yo me dedico a hacer la comida, la cena, fregar los platos etc… . Ella en cambio prefiere el tema de la limpieza del hogar, quitar el polvo y esas cosas. Por otro lado ella quizá se preocupa un poco más de la ropa y yo de ir a comprar y de preocuparme si falta algo. En fin, creo que nos lo repartimos bastante bien.
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