
Las elecciones aunque lejos de ser perfectas, totalmente igualitarias, y un largo etcétera de aspectos corregibles o mejorables que se podrían destacar, sí que son una oportunidad de que la gente se exprese mediante el voto. Justamente en las elecciones del pasado 27 de mayo tuvimos la desgracia de contar con una abstención realmente elevada, lo que se tradujo en una mayor presencia de los partidos ‘ultras’ y antiinmigración en el poder, algo que bajo mi punto de vista es lamentable y nos debería de servir de lección para las próximas elecciones, para que unas cifras de participación tan pésimas no se repitan, y tampoco esta presencia de grupos que fomentan el racismo y la xenofobia, en el poder.