Pasan los años y parece que no avanzamos. El tiempo vuela pero las mujeres todavía tienen que salir a la calle a reivindicar unos derechos que exigían hace más de 20 años. A mi me parece bastante lamentable que después de 20 años aún estemos en el mismo punto.
La Iglesia católica es tan obtusa en cuanto a comprensión, tan lenta en torno a la toma de decisiones y tan retrógrada en cuanto a sus directrices que da pena que aún existan personas que hagan caso a las normas que esta institución plantea, ya que han quedado obsoletas hace mucho.
Si nos embarcamos en la historia y pensamos un poco en el pasado, tenemos que algunas de las ideas de la religión cristiana tenían incluso su lógica. Los diez mandamientos por ejemplo, más que unos dictámenes religiosos, parecen unas directrices fundamentales que hacen posible la convivencia de un grupo más numeroso. Incluso la cuestión del celibato y el hecho de que el sexo estuviera permitido tan sólo en el seno del matrimonio, tenía su lógica.
Los pueblos nómadas ya practicaban cierto control de la natalidad o al menos un control poblacional ya que si el grupo se hacía demasiado grande, el desplazamiento y la búsqueda de alimento para subsistir se convertían en tareas más complejas y problemáticas. Por esta razón, muchas veces se practicaba el infanticidio, el cual solía consistir en abandonar al recién nacido.