Empezamos el año con buenas noticias para Canarias


Cuando uno lee la siguiente noticia ya empieza el año con ánimo:

Los españoles tendrán este año un 3% menos de renta familiar bruta disponible que en 2008, sobre todo los canarios, los catalanes y los madrileños, que verán cómo el dinero que manejan se sitúa en niveles inferiores a hace dos años.

Como de costumbre en las Islas Canarias pringamos como los que más. Ya deberíamos estar acostumbrados, pero sigue jodiendo igual. Si unimos esta noticia a la siguiente, quizá no estaría de más plantearse un cambio de residencia:

El presidente de la Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de la provincia de Las Palmas, Jesús García-Panasco, ha asegurado que el precio de la vivienda nueva no bajará en Canarias a pesar de las crisis económica que se atraviesa actualmente en el mundo.

Jesús García-Panasco ha querido acompañar su afirmación con un  trabalenguas divertido para amenizar las declaraciones y en el más puro estilo «políticos de canarias» tratar de tomarnos por idiotas totales.

García-Panasco señaló que los promotores «dicen» que el precio la vivienda nueva, que «ahora mismo no se vende, no va a bajar» en líneas generales. «Ha ido bajando, estamos en la media, más o menos, a niveles del Estado, quizás ha bajado menos en Canarias y entonces nuestros promotores nos comunican que el precio de la vivienda no va a bajar, quizás no suba que ya en sí es una bajada«, apostilló en declaraciones a Europa Press.

Hay que tener valor para decir que «quizás no suba que ya en sí es una bajada«. Creo que quien diga algo así se merece una medalla a imbécil del año. García-Panasco comienza el año con una elocuencia que lo hace digno de ser apaleado, sin embargo supongo que pronto veremos ávidos competidores que desearán ocupar su puesto en lo más alto de la escala de la imbecilidad.

Así comenzamos el año con menos dinero y aún menos opciones a comprarnos una vivienda. Y eso que estamos solo empezando, seguro que este 2009 nos deparará cosas aún más divertidas.

Los políticos canarios siguen empeñados en demostrar su estupidez


Últimamente he hablado bastante de la estupidez de la cual hacen alarde los políticos canarios. En esta ocasión es el turno de Antonio Castro, presidente del Parlamento de Canarias. Este entrañable sujeto opina que si en las islas no se quiere «consumir más territorio» habría que plantear otras medidas como «prohibir la inmigración o controlar la natalidad«. […] A su vez el presidente dejó abierta la posibilidad de que «haya habido escarceos«, pero matizó que no conoce ningún caso concreto «en los que se ha actuado al borde de la ley«.

Ya estamos otra vez con los inmigrantes. Los políticos canarios son unos cansinos con este tema, pero no es de extrañar porque al fin y al cabo son el chivo expiatorio de su incompetencia. Siempre es más fácil señalar a algún culpable aún siendo inocente, sobre todo si este apenas puede defenderse, antes que admitir los errores propios. El que en Canarias se esté consumiendo el territorio de forma alarmante yo diría que tiene poco que ver con la inmigración, porque está claro que la gente tiene que vivir en algún sitio, pero el territorio se puede aprovechar mejor, se pueden fomentar las construcciones en vertical, se pueden imponer políticas de aprovechamiento del espacio, pero estas opciones ni se las plantean. ¿Por qué no se las plantean? Porque lo que les interesa a nuestros políticos es chupar del bote, y por más que ahora Antonio Castro diga cuatro gilipolleces, que son recogidas por un periódico no significa que se preocupe por las islas.

Si la inmigración fuera la razón verdadera de la ocupación masiva del territorio, que sucumbe al hormigón, todas las casas construidas en las islas deberían de estar ocupadas, y de hecho debería haber gente esperando a que se construyeran nuevas viviendas para poder ocuparlas, de no ser así no tendría sentido seguir construyendo. Si tenemos en cuenta que ya en el 2007 las islas contaban con 117.627 casas vacías, yo diría que algo falla en esta argumentación. Si hay tantas viviendas vacías, aparte de la especulación, este dato también estará influído porque no hay demanda para tantas viviendas, sin embargo se ha seguido construyendo a lo largo del 2008. Por otra parte, si sigues construyendo, necesitas a gente que ocupe estas casas vacías, si no hay gente suficiente para ocupar las 117.627 que ya estaban vacías en el 2007 y has seguido construyendo más, de algún lado habrá que sacar gente para que las ocupen… Vemos por tanto que en cierta medida es la propia clase política, la cual sigue autorizando que se construya más y más, la que promueve la inmigración, porque la necesita para justificar que se siga construyendo. Yo diría por tanto que Antonio Castro es un hipócrita.

Pero es que no todo son viviendas, también son las grandes infraestructuras las que hacen que Canarias dejen de ser siete islas afortunadas con paisajes maravillosos, para dar paso a un plastón de hormigón flotando en el Atlántico. Un macro puerto innecesario como el de Granadilla no tiene nada que ver con la inmigración, sin embargo la clase política y algunos importantes empresarios canarios están desesperados por llevar a cabo este proyecto. La construcción de puertos deportivos en cada pueblito que da al mar tampoco tiene mucho que ver con la inmigración, porque de hecho, gran parte de los inmigrantes jamás tendrán el dinero para poder hacer uso de este tipo de puertos. Por lo tanto yo diría que Antonio Castro recurre una vez más al argumento populista de la inmigración para tapar las mierdas que se promueven y permiten desde el Gobierno Canario.

Pero lo mejor de todo es que, a quien es presidente del Parlamento de Canarias, no se le cae la cara de vergüenza a la hora de afirmar que no conoce ningún caso concreto «en los que se ha actuado al borde de la ley«. Claro, por eso en Canarias no hay ningún político imputado, ni se han llevado a cabo detenciones bastante sonadas, y tampoco están siendo investigados ayuntamientos y políticos concretos por todo tipo de chanchulleos. Por favor Toni, no nos toques los cojones.

Malviviendo por segunda vez


Supongo que se acordarán del primer capítulo de Malviviendo, esa serie que fue concebida para ser emitida por internet (en caso de no haberlo visto no se a qué están esperando). Esto no debe hacer pensar a nadie que supone que sea algo cutre y falto de calidad, todo lo contrario, yo diría que la calidad de los dos episodios hasta ahora rodados de Malviviendo es tal, que ya le gustaría a la mayor parte de la ficción nacional emitida por televisión poder al menos acercarse a su nivel. Todos los aspectos de esta serie me parecen dignos de alabanza.

En esta ocasión el episodio cuenta también con un título, «La cosecha» y ya habiéndolo visto puedo afirmar que no defrauda de ninguna manera, mantiene el nivel bien alto y hace que desees que pase rápido el tiempo para poder ver la tercera entrega de Malviviendo.

Desde aquí reitero mi enhorabuena a todos los que hacen posible esta pedazo de serie.

http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=2709054&server=vimeo.com&show_title=1&show_byline=1&show_portrait=0&color=&fullscreen=1

Por cierto, que la página también está actualizada y cada vez más interesante, no dejen de visitarla.

Guaguas ateas


Me pareció interesante la reflexión de Salvador Giner acerca de las guaguas ateas y de la posible aparición de estas en España.

Se despedía el año catastróficamente –retumbaban explosiones que se escuchaban desde la cumbre sagrada del Monte Sinaí- cuando a una asociación cívica se le ocurre publicitar el ateísmo en los flancos de los autobuses barceloneses. Ya tuve ocasión de comentar, en las acogedoras páginas de este diario, la iniciativa de otra asociación pareja, inglesa, para hacer publicidad atea en los autobuses londinenses (8-XI-2008). Mi argumento de fondo era que, en una sociedad libre, no se debe excluir el derecho de los teoescépticos a hacer uso de ella.

Antes de que los elementos más reaccionarios se rasguen sus rancias vestiduras ante la primera iniciativa europea de propaganda atea en la calle –tras Londres- convendría que nos explicaran, por poner un ejemplo, porqué no hacen lo propio con la abundante publicidad de los lupanares que ofrecen señoritas exóticas en la prensa más bienpensante del país. Que dieran buena cuenta de porqué no se oponen a la venta de publicaciones supersticiosas –la llamadas esotéricas- o porqué no condenan el proselitismo que ejercen ciertas sectas religiosas de evidente peligrosidad para los ingenuos. Sobre todo, convendría saber qué derecho asiste a estos enemigos de la libertad de pensamiento para condenar a los ateos a que callen su visión del cosmos y la vida.

Uno no puede esperar mucho de personas que, en otro orden de cosas, sostienen que la evolución de la humanidad es fruto del diseño inteligente de un ser esencialmente externo a su propia creación. (La falacia providencialista fue ya denunciada a fines del siglo XVII, convincentemente, por Benito de Spinoza.) Su diseño inteligente incluye a Tamerlán, Gengis Kahn, Adolf Hitler, Josip Stalin, los Khmeres Rojos, la Santa Inquisición y demás amantes de la humanidad. Hay una profunda afinidad electiva –poco obvia, es cierto- entre creer en semejante diseño y disputar el derecho de unos buenos ciudadanos a manifestar su teoescepticismo.

Supongo que si finalmente rondan por las calles barcelonesas, o quizá también de otras ciudades españolas en un futuro, darán bastante que hablar.