El transporte público de Tenerife tiene problemas, y nosotros los vamos a pagar


Que Titsa tiene problemas lo sabes desde hace ya algún tiempo, entre otras razones porque lo hemos notado de forma considerable en nuestros bolsillos con las constantes subidas de tarifas, hecho que sitúa el transporte público tinerfeño entre los más caros de España. Dado que la empresa sigue siendo deficitaria, ahora han decido tomar algunas medidas adicionales, entre las cuales está, que Santa Cruz pague a la compañía los 18,7 millones de euros que le debe. Esto evidentemente es un punto fundamental. De resto las medidas princalmente vienen siendo las siguientes:

Titsa adaptará las líneas a la demanda, se reorganizarán rutas y frecuencias, se reducirá la oferta de los fines de semana, se reforzará al Norte y al Sur de la Isla, disminuirá el número de vehículos en reserva, se optimizará el nivel de respuesta en los talleres, se reducirán «drásticamente» las horas extras, se llevará a cabo la actualización anual de las tarifas…

Esto me lleva a pensar lo siguiente, la utilización del transporte público debería incentivarse, no invitar a las personas a que busquen otras alternativas, y si ya muchas veces las frecuencias de las guaguas para según que rutas son desalentadoras, si lo van a ser más aún, mal vamos. No digo que Titsa no ajuste sus líneas a la demanda, pero quizá habría otras opciones y no siempre empeorar aún más la frecuencia. Quizá emplear más guaguas de menor tamaño sería una opción. No conozco los datos, pero es una posibilidad que se me ocurre. De todas formas, precisamente por no conocer los datos que maneja la empresa tampoco puedo dar una opinión en base a ellos para criticar o alegar a favor de esta medida. Aunque si considero que con el aumento de la contaminación en Tenerife, la cual ya está llegando a límites que no favorecen la salud de la población, creo que reducir las frecuencias, con el consiguiente desanimo de las personas a usar este medio de transporte, no es algo muy positivo.

Luego vamos de nuevo a los precios, porque eso de que «se llevará a cabo la actualización anual de las tarifas«, significa, al menos así lo entiendo yo, que nos van a subir aún más el precio de los viajes. Si con el bonobús desplazarme entre Santa Cruz-La Laguna, actualmente ya me cuesta 0,95 céntimos, ¿cuánto va a costar después de esta subida de precios? ¿Más de un euro? Si actualmente tenemos uno de los transportes públicos más caros de España, después de esta actualización sin duda tendremos el más caro.

Y luego lo que más me llamó la atención es que no contentos con subir aún más las tarifas, están barajando la posibilidad de hacer pagar a la gente mayor, que actualmente puede viajar de forma gratuita, que abonen un precio simbólico. Y he de decir que esto me da mucha rabia, porque encima el argumento que da Ricardo Melchior, es que en tiempos de crisis debemos ser solidarios. Precisamente en tiempos de crisis, no se puede pretender que la gente mayor, que ya de por si perciben una pensión de mierda, porque es lo que es, pregúntenle a sus abuelos, una pensión de mierda, encima les hagan pagar por el transporte público, el cual para muchos es la única forma de desplazarse. Y en cuanto a la solidaridad, ya podrían ser solidarios los politicuchos como Melchior, y bajarse sus salarios, o que compartan un poco de eso que se han ido metiendo a la saca la panda de ladrones estos. Pero claro, eso no cabe en sus mentes, solidarios debemos ser, pero nosotros, no ellos. Siempre todo lo acaba pagando el ciudadano mientras los políticos y amigotes viven sin privarse de nada. Bueno, quizá este verano cuando se vayan de viaje no piden la pensión completa en el hotel sino solo media pensión, y el almuerzo lo hacen en McDonald’s.

La bombilla del futuro


Bombilla LED Philips

Desde que he tenido constancia de la posibilidad de utilizar la tecnología LED en bombillas y de sustituir así las bombillas incandescentes, muy poco eficientes, me ha fascinado la idea. Claro que desde hace bastantes años están en el mercado las bombillas de bajo consumo, pero el hecho de que tarden en alcanzar su máxima luminosidad puede molestar a algunos. Otra cuestión es que generalmente la luz que desprenden es menos cálida, esto puede ser algo que también ocurra con las bombillas LED, pero bueno, creo que en cuanto a esto podemos sacrificarnos un poco por el medio ambiente, que bien lo merece, y está claro que no estamos haciendo suficiente.

Ese futuro, el de las bombillas LED ya está aquí, ya que «la tecnología LED ha dado un paso más para entrar en casa a lo grande. Con los televisores y pantallas lo iba haciendo casi sin que lo notáramos, pero ahora que Philips ha sacado al mercado su bombilla Master LED, solo hay que esperar a que la lógica ponga estas bombillas en los hogares«.

Philips planea comenzar a comercializar sus bombillas LED a partir del próximo mes de julio. Una cuestión de peso para utilizar unas bombillas como estas es saber si tendremos que cambiar todas las lámparas de nuestra hogar, un gasta que con los tiempos que corren no muchos estarían dispuestos a hacer, sin duda. Pero esto no es ningún problema ya que, como podemos ver en la imagen, son compatibles con nuestras instalaciones actuales al usar casquillo estándar. Estas bombillas tienen una vida útil que rondará las 45.000 horas, pero ahí no terminan las ventajas.

Como ya comentamos al principio, una diferencia importante, entre las bombillas de bajo consumo y las bombillas LED de Philips, es que estas últimas funcionan a pleno rendimiento desde que se encienden. Y mejor aún, funcionan con un consumo de hasta un 80% menor. Creo que este 80% del que se habla es con respecto a las bombillas incandescentes, no con respecto a las bombillas de bajo consumo. Otro punto clave es que no se calientan y a diferencia de las bombilals incandescentes no contienen ningún tipo de gas ni tampoco mercurio, esto es otro factor que tanto nuestra salud como el medio ambiente agradecerán.

«El consumo de la bombilla clásica pero en versión LED será de solamente 7 W (al no generar calor es más eficiente), un paso adelante brutal si miramos los más de 80 W que puede consumir una bombilla tradicional en casa«. Quizá lo que de momento nos haga mirar estas bombillas con recelo sea su precio, pero si tenemos en cuenta su eficiencia y su larga vida útil, seguramente lleguemos a la conclusión de que en realidad, a pesar del precio inicial son rentables con respecto a las bombillas incandescentes. Además, no debemos olvidar que el medio ambiente, nos agradecerá que hagamos uso de esta nueva forma de iluminación, y el medio ambiente realmente necesita una tregua.

Vía | Xataka y Ecología Microsiervos