Desgraciadamente a quienes detentan el poder, incluso en países que se enorgullecen de considerarse democráticos, la libertad no les hace demasiada gracia. La libertad conlleva una pérdida de control y esto no gusta a los primeros, pues sienten que pierden una parte del mismo.
Internet es ese bastión que todos ansían controlar desesperadamente. Y mientras Ángeles González-Sinde hace malabarismos retóricos para dar a luz a un aborto, Eduard Punset pone las cartas sobre la mesa y expone una petición coherente y sensata entre tanta incoherencia.
«Estas ansias de impulsarla [la publicidad y otros servicios en la red] creará en algunos de nosotros la tentación de controlarla. Y hemos intentado controlar primero a las mujeres, luego a los hijos, [...], y nos pasa lo mismo con los animales. Yo espero que no nos pase lo mismo con internet.»
- Eduard Punset, enseñando a Sinde a pensar en el bien general en menos de 3 minutos.